martes 24 de agosto de 2010

"...En cuanto a la crueldad..." (*)

La crueldad intencionada consiste en causar, de propósito, dolor a otros seres vivientes, y éste es el pecado más grave de todos: obra de diablo más bien que de hombre. Diréis que ningún hom­bre puede hacer una cosa semejante; pero preci­samente los hombres la han hecho muy a menu­do y aún la están haciendo cada día. Los inquisi­dores la practicaron, y también muchas gentes religiosas en nombre de su religión; los vivisectores, así como habitualmente algunos maestros de escuela. Todas estas personas tratan de ex­cusar su brutalidad con la costumbre; pero un crimen no deja de serlo porque muchos hombres lo cometan. Karma no tiene en cuenta las cos­tumbres; y el karma de la crueldad es el más terrible. En la India, al menos, no puede haber excusa para tales costumbres, porque todos co­nocen el deber de no acusar mal a nadie. El des­tino de los crueles cae también sobre aquellos que se dedican intencionadamente a matar a las criaturas de Dios, y llaman a esto deporte.

Ya sé que tales cosas no las efectuáis vosotros, y por amor de Dios hablaréis claramente contra ellas cuando la oportunidad se os presente. Pero también hay crueldad en las palabras como en los actos, y una persona que diga una palabra con intención de herir a otra es culpable de este crimen. Esto tampoco lo haréis vosotros; pero algunas veces una palabra dicha al descuido ha­ce tanto daño como una maliciosa. Así pues, de­béis estar siempre en guardia contra la crueldad no intencionada.

En general, ello procede de la irreflexión. Hay hombres tan poseídos de la ambición y de la ava­ricia, que ni siquiera se dan cuenta del sufri­miento que causan a los demás pagándoles poco, o haciendo pasar hambre a su mujer e hijos Otros, pensando tan sólo en su codicia, se preocupan poco de los cuerpos y de las almas, a quie­nes arruinan por satisfacerla. Para librarse de unos cuantos minutos de molestia, un hombre deja de pagar a sus obreros el día que les corres­ponde, sin acordarse de las dificultades que este hecho les reporta. ¡Tanto sufrimiento se causa por descuido, por olvidar cómo una acción ha de afectar a los demás!...

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(*) Fragmento extraido de "A los pies del Maestro", J. Krishnamurti

(NOTA: las publicaciones tienen el sólo objeto informativo y educativo sin fines de lucro)

martes 20 de julio de 2010

"Distinguir entre Rectitud y Especulación"

(Fragmento *)

La manera en la que un hombre honesto mantiene su mente es tan sólo una cuestión de distinguir entre lo ético y lo ventajoso. La distinción entre el hombre noble y el mísero, la diferencia entre los principios de reyes y caudillos estriba en la brecha que existe entre rectitud y especulación.
¿Qué es rectitud? Hacer examen de conciencia con sensación de vergüenza y miedo, autocrítica tras lidiar con los asuntos; eso podría denominarse rectitud. ¿Qué es el lucro, la especulación? Abandonarse a los deseos internos, tratar de conseguir comodidad y placeres externos; eso podría denominarse especular.
Tanto en el pasado como en el presente, el proceso de los principiantes que entran en el Camino consiste en aclarar la distinción entre lo que es correcto y lo que es ventajoso. Y es así porque a la gente le resulta muy atractivo el lucrarse y todo el mundo se obsesiona con ello. Así que en cuestiones de vida y muerte les gusta la vida y odian la muerte; en asuntos de ganancia o pérdida corren hacia los beneficios y huyen de las pérdidas; en cuestiones de labor y holganza, les desagrada la labor y se dedican a la holganza.
Las necesidades de alimentación, vivienda e indumentaria, el alcance de mirar, escuchar, hablar y actuar… Allí donde ocurre la sensación no puede suceder otra cosa. La enseñanza de sabios y nobles no es despreciar la vida y lanzarse a la muerte, o correr hacia las pérdidas y evitar las ganancias, ni laborar sin holganza. Los gustos y aversiones de sabios y personas nobles no pueden ser distintos de los de las personas comunes: la diferencia sólo radica en el discernimiento o la confusión.
¿Qué quiero decir con lo de confusión? Lucrarse uno mismo, sin tener en cuenta a los demás, a eso le llamo confusión. Si lo que quieres es obtener algo para ti mismo, ten en cuenta que todo el mundo quiere lo mismo; por ello, lo que hacen los sabios y las personas nobles es distinguir la importancia relativa.
… El mundo y la nación son más importantes que el individuo. Mirar, escuchar, hablar y actuar es menos importante que la mente.
Cuando investigas y razonas a fondo la cuestión de la importancia relativa, la confusión debería cesar. Y es así porque en una situación de vida y muerte, si existe peligro inminente de dañar a personas importantes, como el señor o el pueblo, uno no debe dudar en morir sin pensárselo dos veces; aunque si esas personas importantes para ti no corren peligro alguno, entonces lo correcto es que conserves la vida. Eso también puede aplicarse a ganar y perder, laborar y holgar.
Cuando examinas los principios de las cosas de este modo en todas las situaciones, en ese momento se desarrolla una conducta correcta y racional, a la vez que desaparece lo que motiva la ganancia y la pérdida. Incluso así, la distinción entre lo que es beneficioso y lo que resulta perjudicial queda de esta manera clara: lo beneficioso es verdaderamente beneficioso, lo perjudicial es realmente perjudicial. Cuando los sabios enseñan esto a los nobles, no están forzando nada, sólo permiten que lo reconozcan en sí mismos y aplican la razón de su inevitabilidad a todas las cosas.
Sabiendo que esta confusión es difícil de analizar, la gente de antaño pergeñó diversas doctrinas. Si se es un hombre de categoría, al abandonar un deber obvio a causa del interés personal es desde luego vergonzoso y espantoso, muy lamentable. A causa de ello, las personas se sienten orgullosas cuando obtienen pequeñas ventajas, arrogantes cuando alcanzan el éxito, buscan dinero y huyen de las dificultades, intentan prevalecer con sus argumentos, quieren una parte más grande, se sienten descontentos, desean satisfacer todas sus ambiciones y esperan que cualquier posible placer sea absoluto.
Cuando se manifiestan estos deseos ilimitados de este tipo, no puede distinguirse la importancia relativa y uno se olvida de lo más serio y valora lo más frívolo, descuidando al final los deberes para con su señor y súbditos, padre e hijos, hermano mayor y hermano menor, maestros, compañeros, esposo y esposa, haciendo sólo lo que uno quiere, dando paso a consecuencias desagradables. Ello se debe a que el abandono de los deberes propios implica la violación de las leyes naturales.

* Yamaga Soko (1622-85)
En sus enseñanzas sostiene que la función del Samurai es la de ejemplificar en vida la virtud, igualándolo así al "hombre superior" de Confusio.

jueves 8 de julio de 2010

"DECORO AL HABLAR"

(Fragmentos*)

… Hablar es un acto de comunicar lo que está dentro. Se dice que aunque se trate de un chiste, proviene del pensamiento. Como el habla emerge externamente a partir de la actividad interna, siempre que estás agitado hablas atolondradamente. Serás locuaz y frívolo, hablando sin moderación, demasiado, tal vez incluso inventado anécdotas para la ocasión o molestando a los demás con palabras intempestivas.
... Bajo esta perspectiva, y como las palabras y el lenguaje son manifestaciones de lo interno, si eres descuidado, tus modales también serán desordenados. La preocupación de un hombre noble por evitar el lenguaje descortés debe ser apreciada.
Eso debe ser a lo que se refieren las orientaciones para hablar, que dicen que hablar puede crear enemigos y hacer amigos, puede atraer la fortuna y la calamidad, la gloria y la desgracia. Es muy fácil ser pretencioso, mientras que si es demasiado complicado se torna obstaculizador. Sabios y eruditos han advertido ya desde la antigüedad acerca de hablar demasiado sin que vaya acompañado de una acción equivalente. Por lo general, aunque es muy fácil abrir la boca y hablar, cuando no se moderan las palabras, uno se torna demasiado locuaz sin que venga a cuento, y como no puede poner en práctica todo lo que se dice, acaba siendo palabrería hueca y promesas incumplidas. Es algo de lo que uno debe avergonzarse.
Por tanto, para que tus palabras sean siempre mesuradas, cuando vayas a hablar por iniciativa propias, hazlo tras haber calculado cuidadosamente la oportunidad y considerando la ocasión. Esa es la idea que subyace al dicho “Prefiere la discreción a la hora de hablar, como si no pudieras hacerlo”.
Las palabras se reflejan en los actos, y los actos se reflejan en las palabras. La determinación de hacer lo que dicen en todas las cosas es lo que gustan hacer los hombres de carácter noble. Debes poner atención y hablar sin ser inoportuno, siendo moderado incluso a la hora de estar de acuerdo con lo que dicen otros, para no ser inoportuno ni ofender con tus palabras.
Si te descuidas y sueltas la lengua, hablarás demasiado y te equivocarás, cansándote y siendo maleducado…
“Tal vez un loro pueda hablar, pero sigue siendo un pájaro, un orangután tal vez pueda hablar, pero no deja de ser un animal”. La cuestión es que si careces de cortesía siendo un ser humano, aunque puedas ser sincero al hablar, lo que digas recordará a un animal salvaje…
Cuando hablas con demasiada rapidez estás siendo maleducado, y a tus oyentes les resultará difícil seguirte. Cuando hablas en voz muy alta, asustas a la gente para nada. Además cuando hay mucho que decir, si empiezas en voz muy alta, te será difícil acabar de explicarte. Eso es lo que debe querer decir el dicho que aparece en los Anales de modales: “La boca manifiesta calma, el tono gravedad".
…Cuando las personas de antaño hablaban, saludaban a quienes les rodeaba. Cuando no se escucha atentamente lo que dice la gente sino que se responde como si se entendiese, a causa de tu falta de cuidado, tus respuestas estarán inevitablemente fuera de lugar; afirmando saber lo que no sabes y diciendo recordad lo que no recuerdas, demostrarás ser un inconsistente. Este es un ejemplo de la antigua máxima: “Una vez que se pronuncia una palabra, no la podrá alcanzar ni una manada de caballos”.
… La descortesía no sólo se refiere a un lenguaje vulgar o impropio. Siempre que abres la boca sin moderación estás siendo descortés. Debes comprender la magnitud de la exhortación sobre no decir nada descortés.
… Hablar todo el día, desperdiciar palabras, querer hacer gala de la propia inteligencia y lucirse verbalmente es algo que una persona noble detesta: es elocuencia vana. Los miserables están acostumbrados a darle la vuelta a todo en su propio beneficio. No hay peor indecencia verbal que ésa.

/ * Yamaga Soko (1622-85) En sus enseñanzas sostiene que la función del Samurai es la de ejemplificar en vida la virtud, igualándolo así al "hombre superior" de Confusio. /

sábado 19 de junio de 2010

DESIDERATA


Camina plácido entre el ruido y la prisa
y piensa en la paz que se puede encontrar en el silencio.
En cuanto te sea posible y sin rendirte
mantén buenas relaciones con todas las personas.
Enuncia tu verdad de manera serena y clara
y escucha a los demás incluso al torpe e ignorante,
también ellos tienen su propia historia.
Esquiva a las personas ruidosas y agresivas
ya que son un fastidio para el Espíritu.
Si te comparas con los demás te volverás vano y amargado
pues siempre habrán personas
más grandes y más pequeñas que tú.

Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus fracasos.
mantén el interés en tu propia carrera,
por humilde que sea, ella es un verdadero tesoro
en el fortuito cambiar de los tiempos.
Sé cauto en tus negocios,
pues el mundo esta lleno de engaños,
mas no dejes que éstos te vuelvan ciegos
para la virtud que existe.
Hay muchas personas que se esfuerzan
por alcanzar nobles ideales,
la vida esta llena de heroísmo.
Sé sincero contigo mismo,
en especial no finjas en el afecto
y no seas cínico en el amor,
pues en medio de todas las arideces y desengaños
es perenne como la hierba.
Acata dócilmente el consejo de los años
abandonando con donaire las cosas de la juventud.
Cultiva la firmeza del Espíritu para que te proteja
en las adversidades repentinas,
muchos temores nacen de la fatiga y de la soledad;
sobre una sana disciplina,
¡Sé benigno contigo mismo!

Tú eres una criatura del universo
no menos que las plantas y las estrellas
tienes derecho a existir;
y sea que te resulte claro o no,
indudablemente ¡el mundo marcha como debiera!

Por eso debes estar en paz con Dios,
cualquiera que sea tu idea de él;
y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones
conserva la paz con tu alma
en la bulliciosa confusión de la vida.

Aún con todas sus farsas,
penalidades y sueños fallidos,
el mundo es todavía hermoso.
Sé cauto... ¡esfuérzate por ser feliz!

(Max Ehrmann)

martes 15 de junio de 2010

"HONRADEZ" *

(Fragmento)

"Para que un hombre sea decente en sociedad ha de ser honesto. Honradez significa acatar lo correcto, sin dudar, corregir lo que requiere corrección independientemente de la relación o el rango, sin halagar a las personas o adaptarse a las convenciones.

En cuanto a los que dicen que es muy difícil hacerse un sitio en la sociedad acatando un principio así, sin seguir el rumbo que marca el mundo y siguiendo a otros, absteniéndose de corregir los errores de su señor mientras siguen aceptando sus salarios, sin reconvenir a su padres o hermanos cuando éstos se equivocan, que se mantienen al día, recibiendo grandes salarios y aceptando puestos importantes, dando coba a sus mayores, diciendo que reconvendrán al señor cuando sea el momento adecuado, que no hacen más que perder el tiempo, sin hacer nada en sus vidas, hacen gala de una actitud vergonzante y ridículo. ¿Cómo iban a tener un corazón resuelto? Dependiendo de sus salarios, cegados por sus puestos, pierden su mente original y se convierten en el hazmerreír de todo el mundo.

Mencio dijo que los hombres de carácter se alzan incluso sin un rey. Cuando dependen de la ayuda ajena y están sedientos de aceptación, las personas admiten las críticas y corrigen sus errores aunque no sean gentes honestas. En cuanto a los hombres de carácter, no esperan o depende de ayuda alguna.

Un pino alcanza el Cielo sin doblegarse, una orquídea sigue siendo fragante aunque no haya nadie cerca. Eso puede considerarse el punto sobre el que se alza la honradez de un hombre. Como honesto, preciso y significativo son expresiones importantes en el Libro de los Cambios, al trabajar para tu señor y tu padre, a establecerte en el mundo, en todas las ocasiones, has de considerar fundamentales el sentido verdadero y la precisión honrada".

* Yamaga Soko (1622-85) En sus enseñanzas sostiene que la función del Samurai es la de ejemplificar en vida la virtud, igualándolo así al "hombre superior" de Confusio.

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NOTA: todo el material que se publica es con fines educativos y sin fines de lucro.

jueves 13 de mayo de 2010

"Un ser humano es la humanidad entera "

La responsabilidad.
"Un ser humano es la humanidad entera"

La palabra responsabilidad debe ser comprendida en toda su significación. Proviene de ‘responder’, responder no de forma parcial sino íntegramente. La palabra también supone responder apelando al propio acervo, o sea remitiéndose al condicionamiento personal. Tal como se entiende generalmente, la responsabilidad es la acción del propio condicionamiento humano. Es natural que nuestra cultura, la sociedad en que vivimos, condicione la mente, ya se trate de una cultura autóctona o foránea. Uno responde a partir de ese condicionamiento y dicha respuesta limita nuestra responsabilidad. Si uno ha nacido en la India, en Europa, en América o donde fuere, su respuesta se corresponderá con la superstición religiosa —todas las religiones son estructuras supersticiosas— , con el nacionalismo o con las teorías científicas. Estas cosas condicionan nuestra respuesta y, como son siempre limitadas y finitas, siempre hay contradicción, conflicto y la creación de confusión. Esto es inevitable y ocasiona división entre los seres humanos. Cualquier forma de división tiene que conducir no sólo al conflicto y la violencia sino, en última instancia, a la guerra.

Si uno comprende el verdadero significado de la palabra responsable y lo que está pasando actualmente en el mundo, ve que la responsabilidad se ha vuelto irresponsable. En la comprensión de lo que es irresponsable comenzaremos a comprender qué es la responsabilidad. La responsabilidad, tal como la palabra indica, es para con la totalidad, no para consigo mismo ni con su familia, no en relación a ciertos conceptos o creencias, sino para con la humanidad entera.
Nuestras diversas culturas han puesto el énfasis en la separatividad, a la que se le da el nombre de individualismo, la cual ha tenido como resultado que cada cual hace lo que quiere o se compromete con su pequeño talento particular, por muy provechoso o útil que ese talento sea para la sociedad. Esto no significa lo que los totalitarios quieren hacerle creer a uno: que los únicos que importan son el Estado y las autoridades que lo representan, no los seres humanos. El Estado es un concepto, pero un ser humano, aunque viva en el Estado, no es un concepto. El miedo es una realidad, no un concepto.

Psicológicamente un ser humano es la humanidad entera. No sólo la representa sino que es la totalidad de la raza humana. Un ser humano es, en esencia, la totalidad de la psiquis de la humanidad. Sobre esta realidad diversas culturas han impuesto la ilusión de que cada ser humano es diferente. La humanidad lleva siglos atrapada en esta ilusión, la cual ha acabado convirtiéndose en una realidad. Si observa muy detenidamente toda su propia estructura psicológica, descubrirá que al igual que uno sufre también sufre, en distintas medidas, toda la humanidad. Si uno se siente solo, la humanidad entera conoce esa soledad. La agonía, los celos, la envidia y el miedo son conocidos por todos. De modo que psicológica, internamente uno es idéntico a otro ser humano. Puede haber diferencias físicas, biológicas, que uno es alto o bajo, etcétera, pero básicamente uno es el representante de toda la humanidad. Así que psicológicamente usted es el mundo. Usted es responsable de toda la humanidad, no de sí mismo como persona aparte, lo cual es una ilusión psicológica. Como representante de toda la raza humana, su respuesta es total, no parcial. De manera que la responsabilidad tiene un significado totalmente distinto. Uno tiene que aprender el arte de esta responsabilidad. Si capta plenamente el significado del hecho de que psicológicamente usted es el mundo, entonces esa responsabilidad se convierte en un sentimiento desbordante de amor. Entonces uno cuidará del niño, y no sólo en su más tierna edad sino que se cerciorará de que comprenda la significación de la responsabilidad a lo largo de toda su vida. Este arte incluye la conducta, las formas de pensar y la importancia de la acción correcta. En estas escuelas la responsabilidad para con la tierra, la naturaleza y el prójimo forma parte de nuestra educación y no sólo el énfasis en las materias académicas, aunque éstas sean necesarias.

Entonces podemos preguntar: ¿qué es lo que el maestro enseña y qué es lo que el alumno recibe? Y más ampliamente: ¿qué significa aprender? ¿Cuál es la función del educador? ¿Consiste meramente en enseñar álgebra y física, o en despertar en el estudiante y, por lo tanto, en sí mismo, un sentimiento inmenso de responsabilidad? ¿Pueden ir juntas ambas cosas, o sea las asignaturas que contribuirán a sacar una carrera y la responsabilidad para con la totalidad de la humanidad y de la vida, o deben mantenerse separadas? Si se mantienen aparte, entonces habrá contradicción en la vida del estudiante; éste se volverá un hipócrita e inconsciente o deliberadamente repartirá su vida entre dos compartimentos estancos. La humanidad vive en esta división. En casa será de una manera y en la fábrica o en la oficina se pondrá otro antifaz. ¿Pueden caminar juntas esas dos cosas?

Cuando se formula una pregunta de esta clase, uno debe investigar lo que la pregunta implica y no si es o no es posible. Así que su modo de abordar esta pregunta es sumamente importante. Si la aborda desde su condicionamiento limitado —y todo condicionamiento es limitado—, entonces sólo obtendrá una comprensión parcial de las implicaciones que esto supone. Usted debe abordar esta pregunta como por primera vez. Entonces descubrirá la inutilidad de la propia pregunta porque, al abordarla de ese modo, verá que ambas cosas confluyen como dos corrientes para formar el río formidable que es su vida, su vida diaria de responsabilidad total. ¿Es eso lo que usted está enseñando, comprendiendo que el magisterio es la más noble de todas las profesiones? Éstas no son meras palabras sino una realidad perdurable que no se debe pasar por alto. Si no siente la verdad de esto, entonces en realidad usted debería tener otra profesión, pues vivirá en las ilusiones que la humanidad se ha inventado.

Así que podemos preguntar nuevamente: ¿Qué está usted enseñando y qué es lo que aprende el estudiante? ¿Está usted creando ese ambiente peculiar en el que se da el verdadero aprender? Si ha comprendido lo tremenda que es la responsabilidad y su belleza, entonces usted es totalmente responsable del estudiante: de lo que viste, de lo que come, de su forma de hablar, etcétera. De esta pregunta surge otra: ¿Qué significa aprender? Probablemente la mayoría de nosotros ni siquiera se haya formulado esta pregunta, o si nos la hemos planteado, nuestra respuesta se ha basado en la tradición, que es conocimiento acumulado, conocimiento que empleamos con destreza o sin destreza para ganarnos el pan de cada día. Esto es lo que le han enseñado a uno y para lo que existen todos los colegios, institutos y universidades normales. Lo que predomina es el conocimiento, que es uno de nuestros mayores condicionamientos, y de ese modo el cerebro nunca está libre de lo conocido. Siempre está añadiendo a lo que ya se conoce y así el cerebro se pone la camisa de fuerza de lo conocido y nunca tiene libertad para descubrir un modo de vida que acaso no se base para nada en lo conocido. Lo conocido tiende a crear una rutina de mayor o menor envergadura y uno se mantiene en esa rutina pensando que en ella hay seguridad; pero esa seguridad es destruida por la propia finitud de lo conocido. Ésta ha sido la forma de vida de la humanidad hasta la fecha.

¿Existe, pues, una manera de aprender que no convierta la vida en una rutina, en un cauce estrecho? ¿Qué es, entonces, el aprender? Debemos tener muy claro lo que son las modalidades del conocimiento. Adquirimos conocimientos técnicos y psicológicos y luego actuamos partiendo de esos conocimientos; o actuamos y adquirimos conocimientos en base a esa acción. Ambas formas son adquisiciones de conocimiento. El conocimiento es siempre el pasado. ¿Hay un modo de actuar sin el peso enorme del conocimiento que el hombre ha acumulado? Lo hay. No es el aprender tal como lo conocemos; es observación pura. No es una observación continua y que luego se convierte en memoria, sino la observación de instante en instante. El observador es la esencia del conocimiento y él le sobrepone a lo que observa lo que ha adquirido mediante la experiencia y diversas clases de reacción sensorial. El observador siempre está manipulando lo que observa y lo que observa siempre es reducido a conocimiento. De manera que él está siempre atrapado en la vieja tradición de la formación de hábitos.
Por lo tanto, aprender es observación pura, no sólo de las cosas externas sino también de lo que ocurre internamente. Es observación sin el observador.
Jiddu Krishnamurti.
(“Aprender es vivir, Cartas a las escuelas" - extracto publicado por la Fundación Krishnamurti Latinoamericana”).
/NOTA: todo el material publicado aquí es pura y exclusivamente con fines informativos y educativos./

lunes 3 de mayo de 2010

Nelson Mandela - 1994

“Llegó el Momento de curar las heridas”.*

En el día de hoy, todos nosotros, mediante nuestra presencia aquí y mediante celebraciones en otras partes de nuestro país y del mundo, conferimos esplendor y esperanza a la libertad recién nacida. De la experiencia de una desmesurada catástrofe humana que ha durado demasiado tiempo debe nacer una sociedad de la que toda la Humanidad se sienta orgullosa.

Nuestros actos diarios como sudafricanos comunes deben producir una auténtica realidad sudafricana que reafirme la creencia de la Humanidad en la justicia, refuerce su confianza en la nobleza del alma humana y dé aliento a todas nuestras esperanzas de una vida espléndida para todos. Todo esto nos lo debemos a nosotros mismos y se lo debemos a los pueblos del mundo que tan bien representados está hoy aquí.

Sin la menor vacilación digo a mis compatriotas que cada uno de nosotros está íntimamente arraigado en el suelo de este hermoso país, igual que lo están los famosos jacarndás de Pretoria y las mimosas de Bushveld. Cada vez que uno de nosotros toca el suelo de esta tierra, experimentamos una sensación de renovación personal. El clima de la nación cambia a medida que lo hacen también las estaciones. Una sensación de júbilo y euforia nos conmueven cuando la hierba se torna verde y las flores se abren.

Esa unidad espiritual y física que todos compartimos con esta patria común explica la profundidad del dolor que albergamos en nuestro corazón al ver cómo nuestro país se hacía pedazos a causa de un terrible conflicto, al verlo rechazado, proscripto y aislado por los pueblos del mundo, precisamente por haberse convertido en la sede universal de la ideología y la práctica perniciosas del racismo y la opresión racial.

Nosotros, que no hace tanto estábamos proscriptos, hayamos recibido hoy el inusitado privilegio de ser los anfitriones de las naciones del mundo en nuestro propio territorio.

Les damos las gracias a todos nuestros distinguidos huéspedes internacionales por haber acudido a tomar posesión, junto con el pueblo de nuestro país, de lo que es, a fin de cuentas, una victoria común de la justicia, de la paz, de la dignidad humana. Confiamos en que continuarán ofreciéndonos su apoyo a media que nos enfrentemos a los retos de la construcción de la paz, la prosperidad, la democracia, la erradicación del sexismo y del racismo.

Apreciamos hondamente el papel que el conjunto de nuestro pueblo, así como sus líderes de masas, políticos, religiosos, jóvenes, empresarios, tradicionales y muchos otros, tanto hombres como mujeres, han desempeñado para provocar este desenlace. De entre todos ellos, mi segundo vicepresidente, el honorable F. W. de Klerk, es uno de los más significativos. También nos gustaría rendir tributo a nuestras fuerzas de seguridad, a todas sus filas, por el distinguido papel que han desempeñado en la salvaguarda de nuestras primeras elecciones democráticas, así como de la transición a la democracia, protegiéndonos de fuerzas sanguinarias que continúan negándose a ver la luz.

Ha llegado el momento de curar las heridas. El momento de salvar los abismos que nos dividen. Nos ha llegado el momento de construir. Al fin hemos logrado la emancipación política. Nos comprometemos a liberar a todo nuestro pueblo del persistente cautiverio de la pobreza, las privaciones, el sufrimiento, la discriminación de género así como de cualquier otra clase. Hemos logrado dar los últimos pasos hacia la libertad en relativas condiciones de paz. Nos comprometemos a construir una paz completa, justa y perdurable. Hemos triunfado en nuestro intento de implantar esperanza en el seno de millones de los nuestros. Contraemos el compromiso de construir una sociedad en la que todos los sudafricanos, tanto negros como blancos, puedan caminar con la cabeza alta, sin ningún miedo en el corazón, seguros de contar con el derecho inalienable a la dignidad humana: una nación irisada, en paz consigo mismo y con el mundo.

Como muestra de este compromiso de renovación de nuestro país, el nuevo gobierno provisional de unidad nacional, puesto que es apremiante, aborda el tema de la amnistía para gente nuestra de diversa condición que actualmente se encuentra cumpliendo condena. Dedicamos el día de hoya a todos los héroes y las heroínas de este país y del resto del mundo que se han sacrificado de numerosas formas y han ofrendado su vida para que pudiéramos ser libres. Sus sueños se han hecho realidad. La libertad es su recompensa. Nos sentimos a la par humildes y enaltecidos por el honor y el privilegio que ustedes, el pueblo sudafricano, nos han conferido como primer presidente de una Sudáfrica unida, democrática, no racista y no sexista, para conducir a nuestro país fuera de este valle de oscuridad.

Aún así, somos conscientes de que el camino hacia la libertad no es sencillo. Bien sabemos que ninguno de nosotros puede lograr el éxito actuando en soledad. Por consiguiente, debemos actuar en conjunto, como un pueblo unido, para lograr la reconciliación nacional y la construcción de la nación, para alentar el nacimiento de un nuevo mundo.

Que haya justicia para todos. Que haya paz para todos. Que haya trabajo, pan, agua y sal para todos. Que cada uno de nosotros sepa que todo cuerpo, toda mente y toda alma han sido liberados para que puedan sentirse realizados. Nunca, nunca jamás volverá a suceder que esta hermosa tierra experimente de nuevo la opresión de los unos sobre los otros, ni que sufra la humillación de ser la escoria del mundo. Que impere la libertad. El sol jamás se pondrá sobre un logro humano tan esplendoroso.

Que Dios bendiga a África.

Muchas Gracias

* Nelson Mandela.

(Discurso del 10 de Mayo de 1994 al asumir como Presidente de Sudáfrica).

miércoles 14 de abril de 2010

"Defender la Alegría"

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del caos y de las pesadillas
de la ajada miseria y de los miserables
de las ausencias breves y las definitivas

defender la alegría como un atributo
defenderla del pasmo y de las anestesias
de los pocos neutrales y los muchos neutrones
de los graves diagnósticos y de las escopetas

defender la alegría como un estandarte
defenderla del rayo y la melancolía
de los males endémicos y de los académicos
del rufián caballero y del oportunista

defender la alegría como una certidumbre
defenderla a pesar de dios y de la muerte
de los parcos suicidas y de los homicidas
y del dolor de estar absurdamente alegres

defender la alegría como algo inevitable
defenderla del mar y las lágrimas tibias
de las buenas costumbres y de los apellidos
del azar y también, también de la alegría.

(de Mario Benedetti)

NOTA: Joan Manuel Serrat, le puso música y la interpreta en su disco: "El Sur También Existe".

martes 30 de marzo de 2010

EL MOVIMIENTO DEMOCRÁTICO: INTERROGANTES.

( * Fragmento de la Conferencia pronunciada por Cornelius Castoriadis en septiembre de 1993, en la Universidad de Buenos Aires).

El último punto que voy a tocar es el de cuáles son las posibilidades para que podamos pasar a una sociedad democrática. No está demás recordar que todo lo que acabo de decir no son mis ensoñaciones personales. Pues lo cierto es que a eso que acabo de esbozar apuntaba verdaderamente el movimiento obrero cuando los obreros querían instaurar una sociedad libre e igualitaria -antes de que fuera conquistado por el marxismo en sus diversas formas, ya sea socialdemócrata o bolchevique. Y eso es lo que se ha encontrado nuevamente en los movimientos revolucionarios de los trabajadores de los diversos países que intentaron organizarse ya sea en Cataluña en el 37, en Italia del Norte en el 20 o en Primer cuatrimestre de 2000 Hungría en el 56 o incluso en París en la época de la Comuna. Lo que trato ahora de formular es resultado de todas esas tentativas de instaurar una sociedad democrática autónoma que ha habido en la historia. Pero volvamos a la situación actual.

Tal como se ve a los pueblos hoy en día no hay movimientos que parezcan tener en cuenta esta cuestión. Evidentemente eso no quiere decir que esto no pueda pasar mañana. Pero podemos reflexionar acerca de los factores que podrían empujar a la gente en esa dirección o, en cambio, mantenerlos en el estado actual.

Los factores que podrían empujar a la gente en esa dirección son el deseo de alcanzar la verdadera libertad y la saturación, el asco, el disgusto con respecto a la situación actual. Sin embargo, no voy a detenerme en este punto ya que prefiero elaborar un poco mas los que parecen negativos. Y esto no es porque yo sea pesimista sino porque creo que debemos tener lucidez, y que en este caso la lucidez consiste en ver los factores que podrían sernos contrarios. Hay dos factores-obstaculos que yo querría citar, que me parecen importantes y nuevos.

El primero es que la evolución de las sociedades modernas tiende a destruir todas las oportunidades de socialización significativa. Por ejemplo tiende a destruir las ciudades: destruye los barrios, y hasta tiende a destruir la empresa como lugar en donde la gente puede socializarse. El capitalismo moderno esta casi a punto de lograr la “hazaña” de destruir una de las creaciones mas geniales de la humanidad desde hace mil años: la ciudad. La ciudad actual está destruida porque está cada vez mas fragmentada.

Está fragmentada en tres grandes pedazos que viven entre si relaciones absolutamente exteriores: las zona de comercios, oficinas, etc, la zona residenciales ricas y los guetos. Pero la suma de estas tres cosas no hacen una ciudad. Ahora bien, todos los movimientos sociales importantes que se han conocido siempre se apoyaron sobre socializaciones y colectivizaciones existentes. Tanto los movimientos campesinos como los obreros, partían del campo o de las empresas. Las insurrecciones del siglo XIX partian de los barrios obreros. La cuestión que se plantea ahora entonces es de qué manera una sociedad atomizada como es la contemporánea puede convertirse en la fuente, en el origen, de movimientos colectivos democráticos. Siendo que las personas se ignoran totalmente y son extraños u hostiles unos a otros.

Y la segunda cuestión es más pesada, es la que concierne a la apatía actual, al giro hacia el consumo. Todo el mundo sabe que las sociedades contemporáneas occidentales son las primeras sociedades en la historia de la humanidad en que la religión ya no juega un rol central (y ciertamente no soy yo quien lo lamenta).

Las religiones a su manera mistificadora siempre jugaron un rol importante, fundamental en la institución de las sociedades. No simplemente como decía Marx que le daba un complemento de justificaciones solemnes al orden social existente. Es algo mas profundo que eso. Ocurre que el hombre es un animal que busca el sentido, un “animal” que vive bajo el sentido. Y qué era lo que le proveía el sentido a la vida humana en las sociedades pasadas: la religión. Esa manera de darle sentido a la vida es la expresión misma de la heteronomía. La base de toda religión es el mandamiento divino y es por eso que imponen éticas heterónomas a los hombres, y que crean sociedades heterónomas: porque no sólo los mandamientos sino el sentido de la vida viene de la concordancia de la vida individual con el espíritu de la religión. Bueno eso ahora terminó. Es por eso que asistimos a tentativas de retorno ya sea a fuentes de estilo religioso. Por ejemplo en los países islámicos o la India donde la poblaciones rehusan la aceptación del sentido que implica la modernidad, una modernidad que no puede ofrecerles otra cosa mas que consumo, e incluso tampoco les da eso. El consumo, la televisión y todos esos fenómenos son agentes de compensaciones con respecto al vacío del sentido de la vida contemporánea. Si no se sabe por qué se vive ni por qué se va a morir entonces se compra un nuevo auto; se busca el sentido... por televisión. Todo esto quiere decir que para que haya un cambio en las actitudes políticas, es necesario que a la vez la gente reconozca el vacío de esta “puesta en sentido” y que descubra que poseen la capacidad de darle ellos mismos el sentido a su vida. Y que por lo tanto pase a la acción colectiva que podrá permitir la creación de una sociedad en la que cada uno pudiera dar el sentido que cree que tiene su vida y su muerte.

Esas son las dos grandes cuestiones que yo creo que hay que plantearse cuando se mira la sociedad contemporánea. No para extraer conclusiones pesimista u optimistas, sino para tratar de ser lúcido, con relación a las posibilidades de evolución y en relación al verdadero problema político. Porque es un problema político reconstituir la colectividad. Y es un problema político reflexionar sobre una sociedad donde por primera vez no habrá significaciones impuestas de manera heterónoma sino que la sociedad podrá ella misma crear sus significaciones e investirlas, apasionarse por ellas, amarlas, sabiendo a la vez que constituyen una obra humana y que no han caído del cielo.

Termino. Se celebra actualmente el triunfo del capitalismo pero pienso que cuando el polvillo de los acontecimientos termine de caer notaremos veremos que las cuestiones profundas siguen ahí sin resolverse, y que la sociedad capitalista liberal se hunde y con ella toda la humanidad, que corre el riesgo de sufrir una catástrofe irreversible. No podrá haber otra salida que si los hombres y las mujeres de la Tierra se despiertan y deciden tomar su destino entre sus propias manos. Es decir que hacen suyo un proyecto de autonomía colectivo e individual. No hay ninguna garantía de que lo haya, pero no podemos hacer otra cosa mas que trabajar para que se despierte. Que se despierte del sueño y del embrutecimiento de los supermercados y la televisión.

Si se despiertan de esta pesadilla podemos estar seguros que decidirán destronar la economía y la producción del lugar soberano en los que los colocó el capitalismo (y paradójicamente también el marxismo), poniéndola en su propio lugar, el de simples medios de la existencia humana. Pues hubo miles de sociedades en la historia de la humanidad, y cada una se propuso distintos fines.

La mayoría nos parecerían extraños, muy ajenos. Pero con la distancia yo creo que los historiadores nunca verán sociedades que se hayan propuesto fines mas miserables, mas irrisorios, mas innobles que la expansión ilimitada de la producción por la producción y del consumo por el consumo. Fines que definen la vida de la sociedad capitalista. Debemos proponernos la institución de colectividades libres, formada por individuos responsables y libres, capaces de darles otro sentido a su vida, distinto que la adquisición de nuevas mercancías. Cuál será el sentido que le darán a su vida las futuras colectividades, es algo que no podemos decir en su lugar.

Pero al menos yo sé lo que yo querría que fuera ese sentido. Sería la creación de seres humanos que amen la sabiduría, que amen la belleza y que amen el bien común.

jueves 25 de febrero de 2010

VISIÓN...

Cuando llegó la Noche y el Sueño desplegó su manto sobre la faz de la Tierra, abandoné mi lecho y caminé hacia el mar diciendo: "El mar nunca duerme, y en su vigilia hay consuelo para el alma despierta."

Cuando llegué a la playa, la bruma de las montañas había cubierto la región como un velo que adorna el rostro de una joven. Miré las múltiples olas y escuché la plegaria de Dios; medité entonces sobre el poder eterno que ellas encierran, ese poder que se despliega con la tempestad, crece con el volcán, sonríe a través de los labios de las rosas y canta con los arroyos.

Entonces, sentados en una roca, vi tres espectros. Avancé a los tumbos, como si algún poder me empujara contra mi voluntad.

Me detuve a pocos pasos de ellos, como dominado aún por una fuerza mágica. Uno de los espectros se levantó en ese momento y, con una voz que parecía surgir del fondo del mar, dijo:

-La vida sin Amor es como un árbol sin flores ni frutos. Y el Amor sin Belleza es como una flor sin perfume o un fruto sin semilla... La Vida, el Amor y la Belleza son tres personas en una, que no pueden separarse ni cambiar.

Un segundo espectro, con voz, rugiente como agua torren­tosa, dijo:

-La Vida sin Rebelión es como las estaciones sin prima­vera. Y la Rebelión sin justicia es como la primavera en un desierto árido... Vida, Rebelión y Justicia son una sola y no pueden cambiarse ni separarse.

El tercer espectro habló entonces con voz sonora como el resonar del trueno:

- La Vida sin Libertad es como un cuerpo sin alma, y la Libertad sin Reflexionar es como un espíritu confuso... Vida, Libertad y Reflexión son una sola y eterna y no pasan.

Luego los tres espectros se levantaron y con voz tremenda dijeron:

"Lo que engendra el Amor

Lo que crea la Rebelión,

Lo que exalta la Libertad

Son tres manifestaciones de Dios

Y Dios es la expresión

De la inteligencia del Universo…"

El susurro de alas invisibles y el temblor de cuerpos etéreos se mezcló entonces con el Silencio que prevaleció y se enseñoreó.

Cerré mis ojos y escuché el eco de lo que acababa de oír; cuando volví a abrirlos sólo vi el mar envuelto en niebla. Me acerqué a la roca en la que se habían sentado los tres espec­tros y encontré solamente un hilo de humo de incienso que trepaba hacia el cielo…

Khalil Gibrán.